Después de 20 años de oligarquía de la banda de “pel be del poble” o “amics del castell” o “instituto de estudios comarcales del campo del Turia”, de una oligarquía caciquil y muy degenerada, las gentes del pueblo han asimilado por ósmosis el miedo y ceden a la coacción.
El fernando zurriaga agustí y a través de la red agustín, dispone de una nube de sirvientes, no más allá de 8-10 palanganeros descerebrados, el más celebre de todos y el más irresponsable es el bienvenido que apoyado por la malsana actitud de su mujer, se dedican permanentemente a enrarecer la convivencia; murmuran, inventan patrañas e intentan amedrantar a las personas que les son críticas o sencillamente no se supeditan a la red agustín.
Y lo hacen por la directa recompensa que, en la mayoría de los casos no deja de ser tan nimia como la golosina que se le da al perrito que obedece y hace alguna gracia.
Vean que a estos pobres miserables no les regalan nada, que va, les dan trabajo, trabajo para inútiles con el que se levantan unos dinerillos opacos de forma momentánea y casual, sin proyección, sin expectativas, sin horizonte, y de esa forma, con esa angustia que sufre quien cree no ser dueño de su futuro, les mantienen sujetos y dependientes.
Y ellos emplean esa subordinación infame, caso del bienvenido, para aparentar una influencia con los oligarcas, una especie de poder que les confiere la disposición a estar “siempre vigilantes” en alerta, siempre a la escucha, atentos para desligar cualquier conversación con su presencia y anunciar con ella que quien se manifieste de forma libre e independiente la pagará.
Es una labor diaria y cotidiana, un permanente estado de alteración de las relaciones sociales convertida en la norma de toda reunión popular en Olocau.
En muchas ocasiones, ante la proximidad de palanganeros/as, se cambia el tono, incluso concluye una conversación, y como ante la proximidad de “la social” cuando éramos jóvenes, se nos advierte de que “cuidado que ese/a va enseguida con el cuento”.
En una ocasión pregunté refiriéndome concretamente a las quejas que me comentaban sobre las mentiras del bienvenido “... y por qué no le plantan clara a este embustero ...” me respondieron “p´ a que no parlen”.
Es decir que estos palanganeros sí pueden “parlar” y esparcir todo tipo de falsedades e invenciones sobre quien sea, pero los demás no debemos corregirlos ni contrastar sus embustes so pena de que “parlen” de nosotros.
Durante la legislatura 2007-2011 el consultorio de Olocau fue uno de los centros elegidos por este manojo de gamberros sociales, en especial el bienvenido, que con la escusa de pedir número para una señora cuya memoria no merece que se la nombre junto a él, y protegido por la connivencia, incapacidad para evitarlo o complacencia en ello del médico titular del servicio, la marina climent durán, provocaba sin cesar situaciones vergonzosas, mucho más que despreciables y fuera de toda honestidad social.
Cuando él se iba, era reemplazado por los migueles y cada uno, a su estilo, seguían hilando la madeja de la insensatez y de la infamia.
Y no se les ponía coto, es de entender que la médico titular y responsable del consultorio, al no hacer nada por evitarlo, les infería una especie de autoridad delegada ante la cual los pacientes, en las largas, tediosas e incomprensibles esperas antes de ser atendidos, se sentían desprotegidos y presionados.
Nadie replicaba a los desestabilizadores, nadie les contradecía y cuando esto raramente ocurría, sí salía la médico titular del servicio a rogar “silencio que esto es una consulta”.
En las múltiples y continuas ausencias de la marina climent duran de su consulta, siendo sustituida por otro médico, estas situaciones jamás se dieron. Curiosa y canalla coincidencia.
Así que nadie les contradijo ni les enfrentó, camparon a sus anchas y frecuentaron el consultorio con una asiduidad claramente innecesaria.
Es necesario señalar que en el sentir mayoritario de los asistentes resistía la intención de rebatirles, como en la calle, por una simple y clara razón: “p´a que no parlen”.
Y ése es el chantaje, ésa la amenaza que de forma subyacente alimenta el miedo, ya que si Ud. no es dócil y no se porta bien, hablarán de Ud. de la misma forma miserable, aterrorizadora y cruel con la que hablaron de Marisa, o de Sebi, o de Ascensión,… incluso de Vanesa … auténticos linchamientos verbales realizados de forma impune ante la lógica pasividad de los presentes que no están ni organizados ni advertidos de lo que van a presenciar y que en su ánimo no está el ejercicio de la maldad.
Es de considerar el hecho de que estos actos que se dieron en el consultorio no fueran en absoluto espontáneos, y que hubieran sido perfectamente orquestados, planificados y estratégicamente ensayados.
En mi experiencia personal están muy vivas y presentes dos situaciones que recuerdo en el paraninfo de la Universidad de Filosofía y Letras, hace años, donde grupos de fuerza nueva de no más de 20 integrantes lograban amedrantar, desestabilizar, agredir físicamente y poner en desbandada a más de 200 personas reunidas en asamblea.
Desde quienes organizaban y convocaban la asamblea, nadie los filtraba, nadie se preocupaba de poner límites a su impunidad, tal cual (past-cual) ocurría en el consultorio de Olocau, tal cual (past-cual) ha venido ocurriendo en Olocau desde que fernando zurriaga agustí colocó como alcalde sempiterno de Olocau al josé agustín agustí sanchis.
Hay otro factor digno de análisis y es la buena fe de las gentes que no acaban de entender que sus propios vecinos estén utilizando los fluidos de cariño y hermandad social para, precisamente, edificar todo lo contrario, el mal humor, el mal estar, el enfrentamiento y la infamia.
¿Que hacer ante la dolorosa certeza de saber que el vecino “de toda la vida” resulta ser un desestabilizador, un calumniador y un sinvergüenza?
Sobre todo reflexionar, zafarse del lazo subrepticio por el cual cuando se debe rebatir en público lo que uno ni cree ni comparte en contra del "vecino de toda la vida", se genera y alimenta un oscuro sentimiento de culpa.
Falso, por no estar de acuerdo con y cuestionar la mentira no se está defraudando la amistad de quien le intoxicó.
Piense que quien le intoxica pretende aprovechase de Ud. de su buena fe, y eso forma parte de una de las estafas más con las que se han acostumbrado a vivir, a costa de todos, los de la red agustín, ya que siempre han recibido prebendas y aparentes tratos de favor por dar sustento a las mentiras, en ocasiones muy peligrosas, siempre muy desagradables y pensadas con intención de lastimar.
Si descubre que Ud. que está en la situación antes descrita o en situación similar, recuerde que al mezclar su buena fe con las artimañas de los palanganeros, les está fortaleciendo y les está transmitiendo una fuerza y un poder que se deben sólo a su buena fe y que ellos van a emplear con toda “la mala fe” de que son capaces. Que es mucha.
No se refugien en la franja que les ofrecen para adocenarles, no es un lugar seguro el que les procura quedar indemnes si callan sólo “p´a que no parlen”, si lo hacen, están en su trampa y suman en sus desmanes.
No teman “que parlen” de Uds., piensen que cuanto más lo hagan más claramente se verán sus intenciones, intentemos que tengan que “parlar” de todos, que tengan que inventar mentiras sobre todos, que se auto evidencien, que se auto desacrediten más claramente, no les teman, si les enfrentan convencidos y seguros de que no quieren vivir sumergidos en sus mentiras se verán libres de ellos, sentirán una tranquilidad desconocida, aumentarán de forma sustancial la variedad de sus conversaciones, entenderán claramente lo que ahora sólo intuyen de forma borrosa, adquirirán criterio y verán cómo quienes han estado defraudando su confianza y su buena voluntad se ahogan en sus propias insatisfacciones, rabias, embustes y mentiras.
¿Saben por qué no quieren y les vulnera tanto que se hable de ellos? ... porque el silencio colectivo es la autopista por la que circula el olvido general.
No les cubran con su silencio, hablen, contrasten, intercambien información y empezarán a entender muchas de las situaciones que ahora parecen inexplicables y que resuelven el cómo y el por qué han podido ocupar los mandos del Municipio de Olocau a base de trampas, embustes, mentiras y coacciones, entenderán el motivo y verán claramente sus intenciones.
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