... verán un pedrusco sin sentido alguno simulando una dedicatoria a Cavanilles, y que sólo es es una simple publicidad del instituto de estudios comarcales, o banda de pel be del poble o amics del castell ...
Para llegar a Olocau deben cumplir con la glorieta, cruce de la CV25 (Liria Segorbe) y la CV331 (Olocau-Bétera); si se fijan subiendo a Olocau, a su derecha, junto a la vía de servicio hacia Els Puntals, verán un pedrusco sin sentido alguno simulando una dedicatoria a Cavanilles, y que sólo es es una simple publicidad del instituto de estudios comarcales (sin campo de Turia, en este caso).
En dicha placa se puede leer que Cavanillas “recorrió el campo de Liria en Agosto del año 1.792”, y sí parece que en Agosto de 1.792 pernoctó en la Cartuja de Santa María de Porta Coeli y que le interesaron los mármoles empleados en la reciente restauración de la Iglesia y describió con detalle su aplicación en suelo y paredes.
¿Qué hacía un hombre de 47 años llamado Antonio José Cavanilles Palop por el término de Serra en Agosto de 1.792? … pues cumplir con la R.O de 1.791 de Carlos IV por la que se le encomienda la confección de una “Historia Natural de España” encargo que decidió empezar en su tierra natal, El Reino de Valencia, pero ese trabajo nada tenía que ver con botánica, ni Agosto el mejor mes para estudiar y decubrir plantas. (herborizar, del francés herboriser).
Es de entender que un encomendado real tendría fuentes de información muy diversas y su visita debía estar anunciada con antelación y que desde las Iglesias tuvieran acopiados los datos de mayor interés zonal, previamente solicitados, para el desarrollo de su encomienda.
Sobre Olocau, en su obra llamada “Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia” se puede leer, poco más o menos:
Fue Olocau en otro tiempo villa de bastantes vecinos, que las repetidas epidemias habían reducido a cuatro solamente a principio del siglo; descubierta la causa de las enfermedades, se aplicaron los remedios oportunos, y se aumentaron las familias hasta el número de 60 que hoy tiene. Las aguas que suelen bajar por el barranco (Carraixet) quedaban embalsadas y sin movimiento en las cercanías del pueblo, que está en un hondo sin ventilación; se corrompían en verano, y los vecinos respiraban aquel aire aire infecto ; pero facilitaron curso libre a las aguas, limpiaron las balsas, y recobraron la salud. Desde entonces se fomentó la agricultura, y se han plantado higueras, olivos y viñas; los árboles se cuidan bien, y apenas hay algarrobo sin injerto macho, con lo que se aseguran el fruto. Ya se cogen 9.000 cántaros de vino, 400 arrobas de higos, 12.000 de algarrobas, y algo de aceite. La huerta es escasa pero teniendo aguas para el riego.
En la obra de Antonio José Cavanilles Palop “Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia” se recogen datos de tipo cuantitativo sobre la intensificación de las explotaciones agrícolas por el roturando de las grandes superficies yermas desde la expulsión de los moriscos y, consecuentemente, la proliferación de olivo, algarrobo y, sobre todo vid, que se extendían con fuerza en esas nuevas tierras de labor.
Dedica un interés y atención especiales a la mortalidad producida por el sensible aumento de la fiebre terciana, consecuencia de la expansión del cultivo del arroz, y se interesa por los grandes sistemas de regadío, que en el siglo XVII consistieron en la prolongación de la Acequia Real del Júcar hasta Sollana, dando minuciosa información sobre la desecación de la laguna de Elda y las Fundaciones del bajo Segura.
En las “Observaciones” se recogen datos de mucho interés sobre los pequeños circuitos comerciales y se detiene con atención en la manufactura del esparto en Crevillente, trata sobre la industria de paños en Alcoy y, especialmente, sobre artesanías rurales en general.
También analiza y estudia la crisis de la seda en Valencia incluyendo en su obra los datos y conocimientos del gran industrial de la sedería valenciana Joaquin Manuel Fos.
Como verán, el trabajo y la visita de Antonio José Cavanilles Palop a Olocau, o la Sierra Calderona, o al Campo de Liria, nada tenía que ver con inquietudes hacia plantas autóctonas de la Sierra Calderona, lo que no obsta para reconocer en Antonio José Cavanilles Palop sus conocimientos en botánica.
Ese mismo año del encargo real, 1.791, Antonio José Cavanilles Palop había publicado el primer volumen de su celebrada “Icones et descriptiones plantarum, quae aut sponte in Hispania crescunt aut in hortis hospitantur” obra en la que describió 712 plantas, muchas de ellas nunca catalogadas, y acompañado de 600 láminas; Cavanilles Palop aplicaba los conocimientos adquiridos en botánica durante su estancia en París donde fue discípulo del médico y botánico Joseph de Jussieu.
Bien, respecto a Antonio José cavanilles Palop todo son ponderaciones y alabanzas, y sin duda las merece, no menos que las ponderaciones y alabanzas que merece otro valenciano, José Joaquin Castelló, quien , en 1.780, diez años antes de que Antonio José Cavanilles Palop publicara su “Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia”, y por mandamiento de Pedro Rodríguez de Campomanes, primer conde de Campomanes, trabajó en la realización de un mapa y descripción de todos los Reinos de España.
El manuscrito se llamó “Descripción geográfica del Reino de Valencia formada por Corregimientos”, y cuanto menos se le debe considerar precedente a la obra de Antonio José Cavanilles Palop.
José Joaquin Castelló, estudió filosofía y teología con Cavanilles en la Universidad de Valencia, de la que llegó a ser Catedrático de filosofía en 1.774, oposición a la que también se presentó Cavanilles y no superó.
José Joaquin Castelló tuvo relevancia en la política valenciana y fue intendente de Extremadura y Miembro del Consejo Real, formó parte de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Valencia, fundada en 1.776, Sociedad que a parte de las comisiones: de economía, estado y mejora de los pueblos, navegación y marinería, agricultura, artes y oficios, fábricas y manufacturas y la de comercio, tenía como objetivo “la instrucción popular”, por ello el lexicógrafo Manuel Joaquin Sanelo, ya en 1805, propuso a la Sociedad un plan para la enseñanza de la lengua de los valencianos, proponiendo un silabario de voces lemosinas y un plan de enseñanza de esta lengua.
Por cierto que José Joaquin Castelló acusó de plagio a Antonio José Cavanilles Palop.
En Olocau hay una calle dedicada a la memoria del botánico Cavanilles, y es precisamente la calle que va desde el polideportivo a la Pinaeta, siendo en ésta última zona donde la familia de Don Nicolás Primitivo Gómez Serrano tuvo casa en Olocau durante años.
Hoy en día una descendiente directa de Don Nicolás Primitivo Gómez Serrano
vive en Olocau y ha formado parte de la candidatura de Compromis en Marines Nuevo, candidatura muy probablemente “impulsada” por el fernando zurriaga agustí y el tal pascual (esteve pérez) para asegurar también el control de dicho Ayuntamiento que se les iba claramente de las manos y por segunda legislatura consecutiva.
Por cierto ¿quien creen Uds. que pagó el pedrusco absurdo de la rotonda con la publicidad del instituto de estudios comarcales del campo de Turia?
¿Lo pagaría el Ayuntamiento de Marines?
¿Lo pagaría el Ayuntamiento de Olocau?
¿... el de Gátova …?
¿Conseguirían que fuera a cargo de la Generalitat ...?
¿O acaso lo pagó el instituto de estudios comarcales del campo del Turia, o amics del castell o banda de “pel be del poble” y convenció al Ayuntamiento de Olocau que le dejara poner “su marca” a la entrada de Olocau a cambio de festejar a un botánico reconocidísimo del siglo XVII al servicio de los poderes absolutistas de la Iglesia dieciochesca y del Rey Carlos III?
De cualquier modo no les quepa duda de que de una forma u otra se acabaría pagando con dineros comunes, con dinero de todos nosotros.