El Ayuntamiento de Olocau 2011-2015 ha conseguido una cabalgata de reyes chapuceramente lerda que ha tenido un resultado vergonzoso.
Verán Uds. estoy convencido de que en cada oportunidad en que lo espontáneo, lo popular, lo del dominio de las gentes cae en manos de las administraciones, perdemos un peldaño de libertad, de la libertad más cara y menos valorada, de la libertad íntima, de la libertad de reunión, de la libertad de trabajo y de la libertad de esfuerzo.
No crean que omito la necesaria ordenación social y la inevitable (por aquello del “impertaivo legal”) supervisión o fiscalización o “colaboración” de las administraciones con los actos organizados de forma popular, pero de ahí a que lleguemos a los peligrosos extremos de abandonar nuestro disfrute colectivo en manos de las administraciones hay un gran recorrido.
Las administraciones empezaron “colaborando” con festejos populares, siguieron “subvencionando” los festejos populares y, lógicamente han acabado “celebrando” los festejos populares. De forma evidente “colaboraron” con los que a ellos les gustaban, “subvencionaron” a los que les resultaban más afines y acaban celebrando lo que les da la gana y además como les da la gana.
Vendimos la primogenitura por un plato de lentejas, lentejas que se comieron los más listos, que como tales se disfrazaban de rojos gritones que callaban en cuanto llegaba a sus bolsillos el dinero público. Y a esa “maniobra política” le llamaron “cultura”.
Bien, en el momento actual resulta que “las cabalgatas de los reyes magos” son actos de la administración y como a tales, debemos exigirles rigor en la planificación, equilibrio en lo económico y compromiso en la resolución.
Las administraciones chapuceras ofrecerán resultados vergonzosos, las administraciones lerdas ofrecerán resultados chapuceros y las administraciones “vergonzosas” ofrecerán resultados lerdos.
El Ayuntamiento de Olocau 2011-2015 ha conseguido una cabalgata de reyes chapuceramente lerda que ha tenido un resultado vergonzoso.
La improvisación, la falta de planificación, el desprecio absoluto por el acto se puede cuantificar por el número de asistentes que reunió.
Si revisamos los actos de la cabalgata de reyes del año 2008, nos referimos a un momento en el que el Gobierno Local de Olocau 2007-2011 no lastraba a las arcas del Ayuntamiento de Olocau con 36.834 euros anuales que percibirá el rop-ero, ni la Alcalde, María Ascensión Arnal Navarro pasaba “gastos de locomoción”, quizá por ello pudo ofrecer al Municipio de Olocau la cabalgata más vistosa que ha disfrutado Olocau desde 1.987 y si quieren me atrevo a cuantificar el festejo en menos de 2.000 euros, es decir menos de lo que cuesta un rop-ero cualquiera al mes.
Dividan esa cantidad de mis supuestos < 2000 euros por el número de asistentes a la cabalgata de reyes 2008 y evalúen Uds. mismos el ratio coste/participación
Si corremos hasta la cabalgata de reyes del año 2.010, encontramos que el esfuerzo, las ganas y el saber trabajar son los elementos capaces de ilusionar a las gentes que han decidido delegar sus festejos en la administración, recuerden sólo cómo se abarrotó las recién estrenadas instalaciones de La Casa de la Cultura de Olocau y la ingente cantidad de regalos que se repartieron, aunque hubo un intento de acaparación del acto, “como no podía ser de otro modo”, de parte de los magnates del dinero negro, que prodigaron con soberbia reiteración los regalitos a sus vástagos empleados en ese acto como elemento publicitario para que sus nombres “sonaran mucho”.
Todos Uds. lo recuerdan.
Me sigo atreviendo a cuantificar el acto y ya que el Concejal de Servicios del Gobierno Local de Olocau 2007-2011 jamás cobró “gastos de kilometraje”, ni “gastos de maquinaria” ni nada parecido y se dedicó a trabajar como el resto de los concejales del Ayuntamiento de Olocau 2007-2011, pues la cabalgata de reyes de 2010 no creo que superase los 600€.
Apliquen el ratio coste/participación y evalúen Uds. mismos.
La pregunta es: ¿cómo la ingente e ilusionada legión de nuevos empadronados que desfilaron hasta las urnas de Olocau en las elecciones de Mayo de 2.011 y que asombraban por ser absolutamente desconocidos y no haber sido vistos jamás por los más antiguos del pueblo no han traído a sus niños a esta celebración de la cabalgata de reyes de 2011?
¿Acaso porque buena parte de esos 130 nuevos empadronados residen en algunas de las 500 construcciones ilegales que puso de manifiesto la revisión catastral de Olocau en 2010?
¿Por qué los propietarios de Pedralvilla Royal State vanguard Investment no han asistido este año a la celebración cuando en todas los anteriores les vimos y algunos de ellos asiduos en todo acto popular organizado por el Gobierno Local de Olocau 2007-2011?
¿Será, acaso, porque en todos los actos populares organizados por el Gobierno Local de Olocau 2007-2011 Uds. podían encontrar a todos los concejales y a la Alcalde trabajando y supervisando y eso hacía la fiesta mucho más participativa, transparente y comprometida?
El caso es que al haber puesto en manos de la administración nuestra libertad de ocio y disfrute comunes, hemos convertido a las fiestas en un elemento de gestión más, y lógicamente a evaluar.
Los resultados de “estos de ahora” que ocupan el Ayuntamiento de Olocau 2011-2015 no han defraudado era, ni más ni menos, lo que se esperaba de ellos.
E ahí cómo de nuevo, la “cultureta de sobaquillo” del instituto de estudios comarcales del campo del Turia y deja al Municipio de Olocau en ese tono grisaceo, abúlico y desmotivador que ha venido sumiendo al Municipio de Olocau en la penuria económica, ética y moral desde 1.987, con el brillante paréntesis del Gobierno Local de Olocau 2007-2011
Desde el ángulo institucional es del todo execrable que las puertas de la Iglesia de Olocau permanecieran cerradas, y ese hecho no es para nada imputable a la Iglesia de Olocau, ese hecho es la demostración palpable del desconocimiento, la intransigencia, la grosería y la falta absoluta de educación institucional del instituto de estudios comarcales del campo del Turia, y en especial de un tal fernando zurriaga agustí y de su eterno segundón un tal, hoy concejal, pascual (esteve pérez).
Veremos con que tipo de mentiritas y cuentos para descerebrados explican semejante desvergüenza.
.