MASOchic trata sobre el rechazo y la agresión.
De la falta de respeto hacia nosotras mismas.
Sobre la indignación que me produce cuando los medios nos enseñan apenas un dibujo de lo que significa ser femenina.
Del anhelo de un giro copernicano en cuanto a su significado.
Y sobre todo de la muerte de la mujer como mujer.
El Ayuntamiento de Olocau ha encontrado a Elisa García Torregrosa.
Esta mañana he visto su exposición, tiene la intención atrevida de enfrentarnos a la hipocresía con la que este sistema social trata a la mujer y como, entre todos, hemos borrado ese concepto, el concepto de mujer ... hemos perdido por el camino la brújula ... un sistema social que a pesar de sustentarse en la potencia femenina, la ignora, la infravalora y la convierte en objeto de consumo, de deseo y en productora-consumidora.
Elisa lo explica así:
"Si me conecto a Internet y en el buscador Google, mando rastrear la palabra "mujer", aparecen ante mi revistas digitalizadas sobre cómo mantenerse joven con mascarillas de ahuacate y aloe vera.
Me sentí afortunada cuando descubrí la formula de agrandar mis pechos sin cirugía, gracias a unos fármacos compuestos por hormonas, que con tan sólo dos cápsulas al día conseguiré una talla más.
Me incitan a que me dedique más tiempo a mi misma, y me sugieren que me relaje con una limpieza facial que, aunque dolorosa, proporcionará un aspecto radiante a mi cutis.
La publicidad online, está en todo lo que a "mujer" se refiere, y gracias a su competitividad altruista podemos descubrir el precio de una rinoplastia, blefaroplastia y, lo que es más interesante, un tratamiento blanqueador del cutis mediante láser, porque las pieles morenas van a pasar de moda.
Los foros son realmente estupendos para recibir consejos de otras mujeres para combatir la celulitis, se ayudan mutuamente enviándose números de teléfono de ciertos cirujanos, por lo visto, de los más minuciosos y profesionales.
Hoy se puede asegurar sin temor a equivocarse, que una de las mayores preocupaciones de la mujer tiene que ver con el tamaño de sus pechos, la flacidez de sus párpados, la celulitis y las arrugas de expresión.
La sociedad espera de nosotras para convertirnos en lo que debe ser una mujer completa es, no envejecer, no engordar, y remodelar nuestro cuerpo a los prototipos establecidos, ¿CÓMO?
Pasando por quirófano.
Nos envuelve un masoquismo intrínseco, que nos afecta desde que somos niñas, viendo los modelos de lo que hemos de ser y sobre todo, que define nuestro género.
Las mujeres del siglo XXI somos capaces de agredirnos a nosotras mismas como intento de paliar las consecuencias de la propia naturaleza.
Nos arrancamos la piel porque no nos respetamos por lo que somos, si no por lo que deberíamos ser.
Nos automutilamos.
Y nos convertimos en víctimas y verdugos.
Olvidamos lo patético que es tener 45 años y querer aparentar 20.
Lo graves que son la anorexia y la bulimia.
Y lo triste que es no valer para nada en una sociedad envasada al vacío como esta, que hacemos más despiadada día a día jugando a ser Barbies.
Olvidamos que las madres de los anuncios de Actimel no tienen más de 27 años y que las modelos de las campañas de cosmética antiarrugas ya han pasado por quirófano.
España ya es el primer país de Europa y el cuarto del mundo en número total de intervenciones de cirugía estética y el primero en pacientes menores de 21 años. Dato más que escandaloso teniendo en cuenta que, según la Sociedad Internacional de cirugía estética y plática, en nuestro país el 40% de las intervenciones se hacen en chicas entre 18 y 21 años.
MASOchic parte del mensaje que se da a través de los diversos medios de comunicación, a cerca de lo que tiene que ser y cómo, la mujer de hoy .
Creando una sensación sesgada e irreal.
Existe un interés especial en darnos una imagen de la mujer totalmente utópica, que fomentada por la presión de los medios cae sobre nosotras, derivando en una pérdida de identidad y orgullo.
El término femenino, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua en sus tres primeras acepciones significa:
1.- "propio de mujeres"
2.- "perteneciente o relativo a ellas"
3.- "que posee los rasgos propios de la feminidad"
Sin embargo a nivel social y en términos generales, entendemos o nos hacen entender, mucho más que esto.
Se nos define como seres frívolos, cuyos intereses solo tienen que ver con belleza, decoración, cocina y maternidad.
Las mujeres del siglo XXI nos planteamos la operación de pecho. Se nos hacen necesarios artículos como el Rimmel y el contorno de ojos.
Sin depilarnos, no nos damos una ducha y ni hablemos de que llegue Junio y no estemos morenas.
Las mujeres del siglo XXI sonreímos con la menstruación y nos planteamos dilemas universales como "¿A qué huelen las nubes?"
Se trata de una mera cuestión educativa y sociocultural que nos autolimita a la hora de potenciarnos como seres humanos.
MASOchic es el masoquismo Chic."
Photitos de la autora, Elisa García Torregrosa, sobre su exposición en Olocau.



ClicK en photito = + photitos de la exposición de Elisa García Torregrosa en Olocau.
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Comentarios
Soy mujer y no he pedido paridad, no entiendo el porque de esa imposición de la paridad, lo que llaman paridad a mí me parece una aberración y una discriminación.
Mis recuerdos estan llenos de personas que crecian junto a mí y a las que yo envidiaba mucho porque eran chicos,!eran hombres!.
Envidiaba sus juegos, los temas de sus charlas, me acercaba a ellos despacito para "no molestar" y poder oir esas cosas de las que hablaban entre ellos, incluso a veces envidiaba hasta como se peleaban, mientras a mí me decían que me fuese a jugar con las otras chicas a las muñecas y les dejase en paz.
Y de repente un día, sin más, resulta que esos mismos chicos venian dónde yo estaba y me buscaban y querian hablar conmigo, y todavía se peleaban, fue entonces cuando pensé que todos habíamos crecido, pero no todos nos habíamos desarrollado, y dejé de tenerles envidia y me alegré de ser mujer.
Dejé de tenerles envidia y empecé a intuir del poder que da ser mujer, y como todo poder conlleva el peligro de no saber usarlo.
Pienso que el poder y la fuerza de nosotras, las mujeres, está justamente en lo que nos diferencia de los hombres.
También creo que lo que actualmente conocemos como igualdad de género, no es cierta, actualmente vivo en lo que llamo, una sociedad de sobrecarga de género, estoy rodeada de mujeres sobrecargadas y desbordadas de trabajo, que piensan que no son buenas madres porque no pueden atender bien a sus hijos, que piensan que no son buenas hijas porque no pueden atender bien a sus padres, a las que sus compañer@s les reprochan que l@s tienen olvidad@s y estan anteponiendo sus vidas profesionales, a una generación de mujeres de mediana y algo más de edad a las que con el abanderamiento de la igualdad están sobrecargando sus tareas "domésticas" para que sus hijas o nueras sean mujeres modernas, actuales y profesionales, y para que puedan tener un sueldo, que pienso debería servir para darles independencia en lugar de para poder consumir; lo cierto es que veo y escucho demasiada insatisfacción como para estar de acuerdo con el modelo creado de igualdad de género.
No estoy de acuerdo con la tasa que se paga para poder llevar el modelo actual de mujer y encima que se nos trate como tontas diciéndonos que ahora tenemos paridad.
Yo quiero mi poder, mi fuerza de mujer, quiero ser mujer y que me dejen hacer aquello de lo que soy capaz, no quiero que nada me ate más de lo estrictamente necesario, creo firmemente que todos tenemos derecho a optar a aquellas cosas que nos gustan, a las que aspiramos y para las que estamos capacitados, pero no veo que lo estemos haciendo bien, incluso nosotras mismas nos hemos encargado de menospreciar el papel de aquellas de nosotras que no han salido al mundo laboral.
Jamás podré entender como el día internacional de la mujer trabajadora, en memoria de aquellas 129 costureras industriales que en huelga para reivindicar una reducción de su jornada laboral, el fin del trabajo infantil y un aumento salarial, murieron quemadas en un incendio en la fábrica Cotton Textile Factory de Nueva York, incendio provocado por los mismos dueños de la fábrica, ha podido derivar en "celebraciones", por ello pienso que algo falla, o alguien se ha encargado de que falle y espero que no hallamos sido nosotras, las mujeres.
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