Esta mañana me he pasado por nuestro Ayuntamiento a entregar otro registro de entrada, dirigido otra vez al secre.
Los que presenté el 28 de Julio al secre, y a nuestra Alcalde el 10 de Septiembre, en el que le pedía actas de varios Plenos y reclamaba- por cierto- actas solicitadas el 9 de Diciembre de 2006 (reg de entrada nº 1838) ... ni flores ...
Mi solicitud se ha debido perder entre las grandes nebulosas de las altas faenas a las que debe estar entregado el secre, intentando, por todos los medios, que "Dios se lo premie y jamás se lo demande"
Pero yo, pienso que es moRRo del 14 largo que se soliciten actas públicas de un pleno y al cabo de 21 meses aún no tenga el solicitante ni noticia de lo solicitado.
Me recuerda aquellas burocracias en las que el administrado era siempre una molestia a evitar.
Este fondo, eso no ha cambiado, para nada, desde la invasión de enchufaos de la era sociata, cambiaron un poco las formas, pero los fondos siguen siendo los mismos, el administrado es siempre, y en cualquier caso, una molestia impertinente.
Y hay varios tipos de impertinencia que debe soportar el funcionario como elemento inherente a su trabajo, de entre ellos nombrar a dos, el impertinente bokazas y gritón, mal educado desde la médula y planfletario y reivindicador compulsivo ... de los zurdos o los diestros, es igual eso ... otro, el pelotilla que sabe que "hacer la rosca", es el sistema que mejor conocen, en general, los funcionarios, y al que mejor responden, y esta clase de impertinente lo emplean haciendo una caricatura del comportamiento de aquellos.
Mi impertinencia es de las más molestas, ya que les pido, ejerciendo mi justo derecho, resultados de su trabajo.
Y claro, eso ... no lo soportan y les hiere mucho y les toca la sagrada coronita de "haber ganado una oposición" ... y de tener la absoluta bara de dirimir sobre la urgencia, el derecho, incluso el aspecto del administrado.
Pero éste es otro caso ... volviendo al secre y parafraseando al ingeniero Edward Aloysius Murphy queda perfectamente claro que:
"Si esa persona tiene una sola oportunidad de no darme los documentos que solicito, lo hará."
Así que me voy a comprar cinco impresoras -de momento- porque de esta no se escapa, éste tío me da las actas ... lo que no puedo aventurar es cuando ni cómo lo hará, pero que me las da, que ni a él mismo le quepa la mínima duda de eso.
... y ésto "se lo escribo sin acritud"(*) ....
En esas estaba, atendido como siempre, incluso en los momentos más álgidos de la acción contra P.A.I.´s, con la más exquisita cordialidad por parte de nuestros funcionarios, cuando de repente vuelvo a reparar en una frasecita que hay rotulada sobre un mármol triunfalista y firmada por uno de nuestros alcaldes ... aunque la frase no sea suya ...
En esa frasecita, boba del todo, se pretende una aproximación al concepto -tan poco trabajado, tan mal definido y tan cansinamente usado para todo fin- de "la libertad".
Pensaba en "libertad" como un derecho de todo individuo a hacer lo que cree que debe hacer, dentro de los márgenes que señala el sentido común, primero, y luego el conocimiento y más correcto ejercicio posible de las normas asumidas por la comunidad con la que conforma la realidad.
Jamás escapamos de la realidad, es la primera premisa, pero podemos intentar modificarnos para formar parte de ella.
La libertad empieza en nosotros mismos, en nuestra manera de ver e interpretar el mundo externo y nuestra capacidad de formar un todo con esa realidad.
Pero claro está, para eso necesitamos conocer la realidad.
Sólo del individuo que actúa consciente del ejercicio de su libertad se puede decir que actúa o no de una forma ética.
Por lo tanto, quienes son guía de un grupo social, no tienen ningún derecho a esconder intenciones cuya consecución modificaría la realidad donde se desarrolla el grupo social.
Cualquiera que oculta elementos que pueden hacer más diáfana la realidad al grupo social, está atentando muy gravemente contra el ejercicio de la libertad de todo el grupo, ya que le está negando elementos de juicio, criterio y concepto ... le está negando, de paso, cultura.
De ahí el convencimiento de que la primera obligación que debe asumir aquel quien no desee vivir sometido a la vejación de la impunidad de sus guías sociales, es la de explicar lo que ve y documentar lo que pueda.
La impunidad tiene dos polos, nadie puede actuar impunemente si los demás no le dejan, si los demás le corrigen o le evidencian.
... quien firma en la losa marmólea de contornos mixtilíneos ... sabría que la frase que dedica "AL POBLE D´OLOCAU" es de azaña??
Se la contarían en una de esas cenas vergonzosas y de deslices peligrosísimos a las que son tan aficionados a invitar quienes se dedican a la compra de voluntades y poderes??
La leería él mismo y tuvo el descaro de "pegársela en la pechera" como ocurrencia propia??
Sería éste un acto de libertad, firmar como propia una frase ajena, sí y sólo sí el que firma supiera que la frase es del manolo azaña díaz, aquel que empleó el personaje "intelectual" siempre que le fallaban los otros varios que intentó y nunca acabó de conseguir.
Si lo sabía, empleó su libertad para burlar la de todo aquel que leyera semejante frasecita , empleó su libertad para aparentar un personaje intelectualoide que adornara su paso por las calles del pueblo.
Si no lo sabía, seria otro tema, de calado también, pero "otro tema" ... más ...
El zapata en el miting de Enero de este año, en la plaza de toros (Valencia), cargadito con esa cosa de "de la vega" (sí, sí, la de repsol), suponiendo que ni tan siquiera podría soñar con subir ni un peldaño en escaños, dijo lo mismo que "éste" mandó escribir sobre mármol:
" la libertad no hace a los hombres más felices, sino que sencillamente los hace hombres"
... y empleando semejante ironía como pista de despegue, siguiendo palmo a palmo el manual "gonzález" y cometiendo el pecado de usar la palabra para nada, remachó como de cosecha propia:
"la verdad no es lo que nos hace libres, sino que la libertad es lo que nos hace verdaderos"
O lo que es lo mismo:
"el zapato no es lo que nos hace elegantes, si no que la elegancia es lo que nos hace calzarnos"
A mi me parece de un moRRo grado Grado XII en escala mercalli ...
Ya ven Uds. pasan los años y nada cambia, excepto que el zapata no firma como suya una chorrada del azaña y es de suponer que la suya propia desee olvidarla a 9,5 G´s ... y que nadie la recuerde jamás ...
(*)"Se lo digo sin acritud"
Frasecita usada de forma muy tendenciosa y acuñada por gonzález márquez, el felipe aquél de la moncloa ...)


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